Primer alunizaje de la historia en la cara oculta de la Luna, en enero de 2019.
El módulo de descenso de Chang’e 4 fotografiado por el róver Yutu-2 en el cráter Von Kármán, cara oculta de la Luna (CNSA, enero de 2019).
Chang’e 4 alunizó el 3 de enero de 2019 en el cráter Von Kármán, dentro de la cuenca Polo Sur-Aitken, y logró el primer alunizaje suave de la historia en la cara oculta de la Luna, algo que ninguna misión, tripulada o no, había conseguido antes por la dificultad de comunicarse con una zona sin visión directa desde la Tierra. Para resolverlo, China puso antes en órbita el satélite relé Queqiao, situado más allá de la Luna, que retransmite las señales entre el módulo, el róver Yutu-2 y la Tierra.
Su espectrómetro de radio de baja frecuencia aprovecha algo que ningún telescopio en Tierra puede ofrecer: el silencio radioeléctrico casi absoluto de la cara oculta, protegida de las emisiones humanas por miles de kilómetros de roca lunar. Con esos datos, un equipo de astrónomos llevó a cabo años más tarde la primera búsqueda SETI de señales periódicas realizada jamás desde la cara oculta de la Luna.
Maqueta a tamaño real de Chang’e 4 y el róver Yutu-2 expuesta en el Museo de Ciencia y Tecnología de China (foto: Shujianyang, CC BY-SA 4.0, junio de 2023).